Se pueden comprar macetas por 3 o 4 euros. Incluso menos. No te digo nada de las macetas que son solo de barro, esas, vale, lo entiendo. Para que me entendáis el porqué de mi duda os voy a explicar como se hace una pieza de cerámica.

En primer lugar, se conforma la pieza con arcilla húmeda, que se amasa y se moldea, esto se puede hacer manualmente, con nuestros deditos le vamos dando forma con algún utensilio de ayuda como una espátula o una pequeña torneta. Manualmente en el torno, ya sabéis, como en la película de Ghost, y por último con moldes, esto es, haces un molde con escayola de la pieza que quieras hacer de forma repetida y se le echa dentro un “pure” de arcilla, lo que se llama entre los entendidos “colada de barbotina”, y allí solidifica, se quita el molde y ta chan, ya esta la pieza, que puede ser exactamente igual que los cienes y cienes que quieras hacer.

Lógicamente, piezas tan económicas, solo pueden hacerse con moldes, pues solo la mano de obra para hacer una pieza manual sería muchísimo más que tres euros.

Una vez que la pieza está seca, se retornea o se retoca según el método de conformación. Como ya hemos dicho que se hace con moldes, pues se retocará, quitando bordes o pequeñas imperfecciones que hayan quedado. En las producciones industriales esto se hace de tal forma que los retoques son mínimos si los hay… ya sabéis, la mano de obra encarece.

El paso siguiente es lo que llaman el bizcochado. La pieza se cuece por primera vez a 980 grados. Son cocciones largas de 8 horas aproximadamente, imaginaros lo que se ha tenido que invertir en combustibles para el horno para llegar a esa temperatura y durante tantas horas de cocción. En producciones industriales se hacen en hornos grandes donde meten muchas piezas de cada vez, una cosa interesante aquí es que se pueden poner todas las piezas apiladas, por lo que se aprovecha a tope el volumen del horno.

Si queremos que la pieza quede con acabado en barro, no se hace nada más, pero si queremos que la pieza tenga un acabado de colores, o brillante, se utiliza un esmaltado. El esmaltado se hace con tierras coloreadas con pigmentos industriales o bien con óxidos metálicos, según se emplee un sistema u otro el resultado es totalmente distinto, eso lo veremos en otro post del blog.

Pues resulta que ahora lo tenemos que cocer otra vez… a 980ºC y durante unas cuantas horitas más, no tantas como 8 pero no está muy lejos. La gran diferencia con la cocción anterior es que aquí las piezas no se pueden tocar en las zonas esmaltadas, porque los esmaltes vitrifican, se hacen vidrio… y quedarían pegadas en la zona de contacto. Por lo que se aprovecha mucho menos la capacidad del horno, por lo que si repartimos el coste de combustible entre cada pieza nos saldrá mucho más caro que en la cocción anterior.

Resumiendo, hay que comprar la arcilla, que si es sencilla no nos engañemos es tierra, muy cara no es, hay que moldearla, tiempo de mano de obra, hay que bizcocharla, esmaltarla y volver a cocer…. ¿Todo esto por 3 euros?, algo falla.

Si le sumas que casualmente estas macetas pierden el color con el tiempo… ya empieza uno a sospechar que ¿no se habrán saltado el esmaltado por una pinturita?, y claro la pintura con el tiempo se va. Ojo. Que hay esmaltes que también se pueden estropear en el exterior.

Bueno pues así ya os he hecho pensar un poquito y la próxima vez que compréis una maceta pensar si la queréis para exterior o para interior, y si queréis que dure o no. Y el precio entonces ha de ser acorde… pues como decía mi madre, por 3 euros milagros a Lourdes.

Donde esté una pieza artesana… yo no hago macetas aún, creo que no puedo competir con los chinos…, si las hago las haría muy bonitas y para que duraran mucho. Y por supuesto bastante más caras.